viernes, 13 de julio de 2018

La envidia: “Es mejor despertarla que sentirla”.

Esta es una expresión popular que engendra un temor inconsciente: no queremos percibirla. La envidia es un sentimiento muy común, acaso ¿quién se atreve a decir que jamás la ha sentido?

La envidia es un efecto originado en el deseo de poseer aquello que se encuentra en manos de otra persona, grupo o comunidad, por ejemplo: dinero, un bien, experiencia, situación, poder, cuerpo, fuerza, amor, etc.  La envidia es una sensación natural e inherente a cualquier ser humano, no obstante, cuando provoca sufrimiento presenta un alcance de conflicto.

miércoles, 20 de junio de 2018

¿Eres un “hijo olvidado”?

La familia es la célula original de la sociedad, donde las personas que la conforman se preparan para la vida. El fundamento de la familia está basado en teoría, por los lazos sanguíneos, unido a un conjunto de sentimientos como el amor, comprensión, cariño, ternura, dedicación, respeto. La familia se estructura en jerarquías para cumplir con las funciones que lleven a conseguir su propósito. El padre y la madre se encuentran en lo alto de las jerarquías y son los máximos responsables del cumplimiento de los mencionados fines. El anterior concepto, el cual es ampliamente difundido, nos sirve para plantear que, aunque quisiéramos que el objetivo de conformar una familia se cumpliera, en ciertos (o bastantes) casos, la realidad es bien diferente. Dicha realidad nos aboca a contemplar que existen familias disfuncionales.

viernes, 15 de junio de 2018

¿Sufres de algún malestar o enfermedad en las uñas?

La uña es una lámina convexa formada por capas de una proteína endurecida denominada queratina. Cuyo proceso recibe el nombre de queratinización, lo cual significa el endurecimiento de la epidermis.

Las uñas corresponden en el desarrollo filogenético a las garras; siendo su principal función la de proteger. La mayoría de vertebrados las poseen, un animal sin uñas difícilmente sobreviviría. Son armas de defensa, ataque, permiten sujetar la presa, sujetarse o sostenerse, avanzar e impulsarse. En los seres humanos desempeñan similar función con diferente contexto. Las uñas protegen nuestros dedos y a su vez, manos y pies de un contacto peligroso, permiten sujetar cierto tipo de objetos, bastantes tipos de labores serian de difícil ejecución sin las uñas, por ejemplo, cocinar, lavar, rascarse, calzarse, etc.

miércoles, 16 de mayo de 2018

¿Venimos predestinados por nuestros ancestros?

Los seres humanos procedemos de una cadena genética que viene codificada en el A.D.N, que está contenido en nuestras células; en las cuales existe la impronta ancestral que determina no solo los rasgos físicos, también los emocionales y psíquicos. Veamos que trascendencia puede alcanzar esta información familiar en la existencia que llevamos.

Sigmund Freud se refirió a la transmisión inconsciente de información de generación en generación, luego, varios autores hicieron alusión en idéntico sentido. Pero como concepto terapéutico no se conoció hasta en los años ochenta, cuando Anne Schutzenberguer[1] empezó a utilizar el concepto de genosciograma con sus alumnos de la Universidad de Niza. El genosciograma es la representación del inconsciente familiar, un concepto que luego dio lugar a la psicogeneología. A partir de los estudios de Schutzenberguer nace la psicogeneología y luego el transgeneracional, tal como se conoce hoy en día al estudio y análisis del árbol familiar.

No encajar, fracasar con constancia, anorexia: síntomas de un hij@ no deseado por su madre.

Las mujeres de generaciones predecesoras a la actual tenían “la obligación” de ser madres, la mujer que no engendraba hijos era incluso repudiada y marginada. Ni que decir de aquella fémina que se embarazaba sin estar casada. Todavía, en nuestros tiempos, cuando el susodicho fenómeno se presenta, algunas mujeres son manipuladas y sometidas a casarse. Las circunstancias comentadas del pasado podrían al día de hoy equipararse con la necesidad de laborar de ciertas mujeres y el obstáculo que representa un embarazo, tanto para ellas como para su empleador (no existe la consciencia de la conciliación laboral). Una deficiencia en el sistema laboral que promueve la postergación o un escaso incentivo para que dichas mujeres deseen engendrar un hijo.