lunes, 16 de diciembre de 2013

NECESIDAD DE INDISPENSABILIDAD

Cierto día, una mujer me consultaba acerca de una dificultad que presentaba su hijo, lo cual representaba un conflicto para la familia. Su hijo tenía 30 años de edad; había empezado varias carreras universitarias, sin terminar ninguna; estaba sin trabajo (puesto que no buscaba); pasaba días completos en internet o jugando a la PlayStation y tampoco ayudaba en las obligaciones domésticas. La mujer estaba desesperada, no sabía qué hacer.


La descripción anterior es el típico caso de una madre que presenta: “necesidad de indispensabilidad”, comportamiento que se caracteriza como su nombre lo indica, por “buscar ser indispensable”, esta actitud quiere despertar: atención, aprobación y afecto; pero en realidad obtiene lo contrario. En este caso, el problema del hijo era la consecuencia de una distorsionada formación en su hogar; la madre ejecutaba de forma usual las actividades que correspondían a su hijo, incluso pensaba y hablaba por él; lo cual generó en el hijo, tal inseguridad, que terminó anulado como ser humano, convertido en un inútil.

“La necesidad de indispensabilidad” es un efecto inconsciente que se produce cuando una persona ostenta una profunda inseguridad personal y para compensarla asume el mencionado comportamiento, junto con el ingrediente del perfeccionismo; de esta manera, justifica su conducta con el lema: “nadie hace las cosas como Yo”, en dicha frase encuentra un argumento para continuar haciéndolo. Aunque en ocasiones el lema es verdad; la realidad es que es la forma de tapar su inseguridad.

Dicho comportamiento se puede no sólo evidenciar en madres, sino en padres y en otro tipo de personas. En el ámbito laboral, por ejemplo, lo observamos en aquel tipo de jefe que únicamente le convence su trabajo, es exigente y crítico. Son personas que nos podemos encontrar en cualquier terreno de nuestra vida y la mejor forma de contrarrestar los efectos de su actitud, es impedirle que sobrepase nuestros límites personales, o quizás seamos nosotros los que estemos invadiendo los espacios del otro, en cuya situación necesitaremos estar conscientes de lo enunciado en el presente artículo.